REPÚBLICA DE BENÍN 2015

REPÚBLICA DE BENÍN 2015

Benín, tierra del esoterismo por excelencia, fue nuestro segundo destino. Rodeada por el río Níger, la República de Benín es el hogar del vudú y elevada espiritualidad. Ha sido el viaje más duro que hemos hecho hasta la fecha, tanto por el clima cargado como por la dificultad añadida de cruzar el país en autobús en muy pocos días. Al igual que en Etiopía, el viaje tenía dos objetivos principales: el deporte y la solidaridad. Esta antigua colonia francesa nos recibió calurosamente para una nueva aventura llena de emociones, compañerismo y solidaridad.

EL PARTIDO

Esta vez nuestro rival iba a ser el Panthères FC Djougou, uno de los mejores y más populares equipos de la Premier League de Benín, la primera división del país. Después de cruzar el país de punta a punta, el partido se llevó a cabo solo un día después de llegar al país, el 8 de febrero de 2015. El partido se disputó en el norte del país, en el Estadio Natitingou que cuenta con césped artificial , poco común en el país, y una galería para que más de 8000 espectadores disfrutaran del partido, entre los que se encontraban políticos de alto nivel y personajes famosos del país. El partido tuvo tal impacto en el país que casi todos los medios de comunicación cubrieron el evento y el partido fue retransmitido en directo.

El partido tuvo el reconocimiento oficial de la Real Federación de Fútbol Español (RFFE), la Federació Catalana de Futbol (FCF) y la Federación de Fútbol de Benín.

Jugar a 40 ºC se convirtió en una de las experiencias más duras que hemos vivido en un campo de fútbol. No obstante, la increíble bienvenida que nos dieron los aficionados del Panthères hizo valer la pena del esfuerzo titánico. El desfile de bienvenida que tenían organizado para nuestra llegada a Natitingou es algo que nunca olvidaremos.

LA CARA SOLIDARIA

La República de Benín es una tierra sagrada cargada de misterio y energía. Un sitio sagrado que estimuló nuestras almas.

El partido que jugamos contra los Panthères no sería el único que jugaríamos allí. De vuelta a la capital de Benín, Cotonou, teníamos un compromiso mucho más importante.

Allí visitamos un internado situado en el barrio más humilde de la ciudad. Hogar de chicos y chicas de 9 a 14 años, allí les dan cobijo y una educación. Los niños viven en una casa al lado de la escuela. Más allá de la educación, la escuela promueve valores y ayuda a los niños a desarrollarse como personas a través del deporte. Jugar con esos niños, algunos de los cuales tenían un gran talento y tienen un futuro brillante en el fútbol, es una experiencia difícil de describir. Al final del partido les dimos el material deportivo y escolar que les habíamos traído y nos agradecieron con canciones y bailes tradicionales de su región.

Parte de los más de 500 quilos de material escolar y deportivo, transportado desde Les Franqueses hasta Benín, fue donado al Panthères FC Djougou para que sus jóvenes promesas puedan seguir entrenando y conseguir sus sueños.